Santi Cañizares y Mayte García vivieron el peor momento de su vida cuando, el pasado 23 de marzo, dijeron adiós a su hijo de 5 años después de una larga enfermedad.
El futbolista lo anunció desde su cuenta de Twitter: “Creo que he de ser yo quien os lo cuente, en agradecimiento por todas las muestras de apoyo y cariño que he recibido de vosotros. Se ha marchado rodeado de paz, y habiendo comprendido su misión en estos cinco años que nos ha acompañado”, dijo.
Mayte García, la madre, visitó recientementeel programa matutino de «Amigas y conocidas» y conmovió a todo el mundo con su testimonio, que demostraron una entereza envidiable.
La unión de Mayte y Cañizares con su hijo
Mayte aseguró que han aprendido a “valorar todo lo importante”, y que entendieron la misión vital de su pequeño, que “fue de cinco años, pero muy intensos”.
“Siento mucha pena, porque hubiera querido ver crecer a mi hijo y le echo de menos, pero nunca enfado. Mi única misión era que mi hijo fuera feliz cada día”, aseguró García. Ante la atenta mirada de todos, aseguró que “el vacío que te deja es inmenso”.
En un momento especialmente duro, recordó la relación tan especial que los unía.
“Me conocía todas las pecas de su cuerpo. Teníamos una conexión espectacular y el vacío es inmenso, pero yo le siento cerca todo el rato. Le sentimos muy presente como un ángel de la guardia.”
También ha reconocido que sus hijas y Cañizares lo han pasado peor. “Con la fe, ellas sienten que su hermano se va a ir cerquita de Dios y entienden que está en un lugar mágico. Ha sido toda una lección que les marcará toda su vida. Me pesa más el amor por mi hijo que el dolor por su ausencia”, explicó.
Dejar ir a su hijo, el momento más duro
Su marido, Santi Cañizares, ha sido un pilar fundamental para superar lo sucedido, y ha asegurado que lo que les ha pasado ha dado sentido al concepto de ser “compañeros de vida”. “El apoyo ha sido impresionante. Él tuvo la capacidad de entender la misión de nuestro hijo. Nos hizo entenderla a todos nosotros”, dijo Mayte.
El momento más desgarrador para ella fue cuando asumió que debía dejar ir a su hijo:
“Como madre quieres lo mejor para tu hijo, y el niño no se iba porque yo no le daba permiso. No quería despedirme de él, y hasta que no entendí eso y le di permiso no se fue. Se fue vestido con la ropa de la Selección española.”