A Santiago contra el Cáncer alcanza León con 36.000 € recaudados para la AECC

Con más de 36.000 € recaudados para la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) y a poco más de 1.000 euros de superar el récord de donaciones establecido en 2018, llega este jueves 27 de junio a León la carrera no competitiva por relevos «A Santiago contra el Cáncer» que este año supera su récord de participantes -80 corregrinos- y une cuatro caminos para llegar a Santiago –Norte, lebaniego, Vadiniense y Francés-. Camino de la capital jacobea, adonde llegará este domingo 30 de junio, los 40 corredores que salieron de Hendaya el domingo 23 de junio, los otros 40 que se unirán el viernes para cubrir el tramo entre León y Santiago de Compostela y decenas de corredores, amigos, familiares y cualquiera que quiera sumarse a la causa, entrarán en León desde el crucero de la parte alta de Puente Castro.

Sobre las 20:15 horas está prevista la llegada de los corregrinos a Puente Castro. Allí se unirán el resto de corredores y juntos cubrirán los poco más de 3 km que separan ese punto del Palacio de los Guzmanes, donde tendrá lugar el acto oficial de esa llegada de una carrera solidaria que está a punto de llegar al cuarto de millón de euros donados para la AECC en el cómputo de los nueve años que se ha celebrado.

Después de salir de Hendaya y tener como finales de etapa Marmiz, Santoña, San Vicente de la Barquera y Portilla de la Reina; y con las noches por delante de Villafranca del Bierzo y Melide antes de llegar a la plaza del Obradoiro, la etapa que cada año acaba en León es una de las más emotivas de la semana a la que los organizadores de la carrera invitan a todos los leoneses «porque una parte importante de nuestra carrera es conseguir donaciones para las labores que realiza la AECC, pero otra parte que también queremos conseguir es concienciar a la gente de la importancia de esa labor y darle visibilidad. Por eso invitamos a que todos los que quieran nos acompañen desde Puente Castro y que quienes no puedan correr con nosotros esos tres kilómetros, aunque sea a ritmo lento, que nos esperen en la calle de la Rúa para disfrutar con nosotros de esos metros finales y la emotividad de llegar a la Diputación».