Absueltos los dos cazadores acusados de disparar a un oso

Los hechos juzgados se remontan a 2017 en Casavegas, Fuentes Carrionas donde se celebró una montería. En el puesto número 6 se encontraba M.A.Z., un experimentado cazador de 66 que aseguró haber efectuado un disparo a un jabalí, una especie cazable y permitida en esa montería.

Ecologistas en Acción, sin embargo, acusó al cazador de haber disparado a un ejemplar de oso.

En el juicio, el cazador sostuvo : «Estoy completamente seguro de que tiré a un jabalí». Acto seguido, se comunicó con el otro acusado, J.M.G., apostado en el puesto número 5, para indicarle que el jabalí se adentraba en su zona de tiro. Este cazador no vio al jabalí, pero en el juicio aseguró haber disparado contra un lobo.

Poco después, el cazador vio al oso corriendo desde su izquierda. En ese momento se ordenó que no disparara nadie, y pudieron ver cómo el oso se alejaba de allí. La sangre que se encontró en la zona fue analizada, concluyéndose que procedía de una osa. Se peinó la zona con perros de rastro y no ha aparecido ningún ejemplar de oso herido ni muerto desde entonces.

El jefe de sección del Seprona e instructor del atestado aseguró que, del rastro y de la situación de los puestos, se podía deducir que la sangre podía deberse a una herida producida por un disparo de alguno de los cazadores, teniendo en cuenta la distancia de tiro, tanto de uno de los puestos como del otro, al lugar en el que se encontraron las manchas de sangre y las armas que ellos portaban, había el alcance suficiente para impactar sobre el oso.

En cambio, la defensa defendió la teoría de que la osa pudo ser herida por perros o incluso por la vegetación al intentar escapar de estos. Aunque se rastreó la zona y no se encontró nada salvo por el cadáver de un corzo en la misma zona. Tras analizarlo, se concluyó que había muerto por un fuerte golpe, seguramente por un atropello.

El Juzgado de lo Penal de Palencia absolvió a los dos cazadores, que habían sido acusados de un delito contra la fauna, y para los que el fiscal había solicitado una pena de 15 meses de prisión para cada uno de ellos.