Astorga despide a su Obispo fallecido a causa de un infarto

Catedral Astorga. catedraldeastorga.com

Fieles y autoridades de Astorga, han comenzado a despedir al obispo asturiano de Astorga, Juan Antonio Menéndez, tras su repentina muerte a causa de un infarto.

Esta tarde a las 18:00 horas, tendrá lugar el sepelio.

El Ayuntamiento de Astorga ha decretado tres días de luto oficial en la población, donde las banderas ondean a media asta. A esta iniciativa se han sumado la mayoría de partidos políticos con la suspensión de sus actividades.

La capilla ardiente, que abría sus puertas ayer tarde en la capilla mayor del Seminario de Diócesis, ha recibido la visita de innumerables ciudadanos que han querido dar su último adiós al obispo.

El alcalde de Astorga, Arsenio García Fuertes, destacó la valía del obispo no sólo por su «personalidad dialogante, amable y cercana», sino por su integridad  y su magnífica labor  de apostolado. El Obispo sentía un enorme cariño por Astorga y tenía la convicción personal y firme compromiso de que la Iglesia debía contribuir y trabajar también para la mejora y progreso de la ciudad.

Menéndez había sido nombrado por el papa Francisco obispo de Astorga en noviembre de 2015, después de aceptar la renuncia del anterior prelado, Camilo Lorenzo Iglesias, al cumplir los 75 años.

Fue el primer obispo español nombrado por el papa Francisco y se convirtió en el 137 obispo de la Diócesis de Astorga, una de las más antiguas de España, mientras que, en el momento de su nombramiento, era obispo auxiliar de Oviedo.

Menéndez nació el 6 de enero de 1957 en Villamarín de Salcedo Grado (Asturias), estudió en el seminario de Oviedo, se licenció en Teología (1980) y en Derecho Canónico (2005) por la Universidad Pontificia de Salamanca y fue ordenado sacerdote el 10 de mayo de 1981.

Tomó posesión del cargo de obispo de Astorga el 19 de diciembre de 2015 en la catedral de la capital maragata donde pronunció una homilía en la que ofreció su «humilde» colaboración a las autoridades políticas y sociales para buscar juntos un futuro justo y estable para todos.

Tras la repentina muerte del obispo, este jueves se ha celebrado la reunión del Colegio de Consultores de la Diócesis en la que ha sido elegido como administrador diocesano José Luis Castro Pérez, que dirigirá los asuntos de la Diócesis hasta que el papa nombre a un prelado.