El último “truco” de la DGT para poner más multas: los radares en cascada

RADARES COCHE

La Dirección General de Tráfico (DGT) sigue afinando su puntería para intentar “cazar” a todos aquellos que incumplen los límites de velocidad. Su última innovación ha sido el conocido como “radar invisible”, el velolaser. Este dispositivo ya está en funcionamiento en Salamanca. Actualmente hay uno para toda la provincia, pero en los próximos meses irán llegando más. Funcionan por wifi, bluetooth o 4G y se pueden llevar en patrullas de moto, algo que antes no era posible.

Pero la DGT no se queda ahí. Ahora ha dado un paso más allá con un nuevo “truco” que pretende ser más implacable con los que pisan demasiado el acelerador. Se trata de los radares en cascada. Según ha informado “El Español” y el portal “Navarra.com”, la mecánica es muy simple. Consiste en colocar dos radares de velocidad muy próximos entre sí. El primero de ellos, el radar fijo -que está identificado y señalado con anterioridad- y un radar móvil unos kilómetros después. De esta forma, se penaliza a todos aquellos que circulan a gran velocidad por una determinada vía, pero levantan el pie del acelerador cuando se aproximan a un radar fijo.

Estos radares en cascada han sido provocados en Navarra durante la pasada Semana Santa. El sistema consistió en colocar un vehículo radar en un punto determinado “con una patrulla adelantada que notifica la infracción” y, unos kilómetros más adelante, “otro cinemómetro con otra patrulla de notificadores”, según informa “Navarra.com”

Los objetivos de la Policía Foral de Navarra -que se extenderán por todas las carreteras españolas- son “evitar accidentes por exceso de velocidad, concienciar al conductor de que hay que respetar los límites legales de velocidad y a la vez intentar eliminar la sensación que pueda tener de que una vez ha pasado un radar no va a encontrarse con otro, pudiendo correr a mayor velocidad”.