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La reforma educativa que prepara el Gobierno: ayudas para repetidores y la Religión no contará para nota

El Gobierno de Pedro Sánchez ya tiene lista su propuesta de reforma educativa de la polémica Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), en la que, entre otras cosas, prevé eliminar la regulación estatal del uso de la lengua cooficial y de la escolarización asociada a ella, así como planes personalizados para repetidores y la Religión no contará para nota.

Así aparece el documento de 17 páginas que el Ministerio de Educación ha remitido a las organizaciones educativas, que lleva por título ‘Propuestas para la modificación de la Ley Orgánica de Educación‘, y que modificaría los aspectos más polémicos de la llamada Ley Wert, de 2013, y que volvería en parte a la LOE aprobada por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en 2006.

En una carta remitida junto al texto, el secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana, asegura que el Ministerio de Educación quiere que su propuesta logre el “mayor consenso posible”. El Gobierno espera poder aprobarla en Consejo de Ministros antes de final de año, tras analizarla con la comunidad educativa.

Novedades de la reforma educativa

En el texto, hay bastantes novedades:

  • Lenguas cooficiales: 

Quiere devolver a las Comunidades Autónomas la plena facultad para aplicar las lenguas cooficiales y les permite decidir en qué lengua y en qué proporción se imparten las clases.

Por ello, también plantea llevar a cabo una “regulación acorde con la sentencia del Tribunal Constitucional 14/2018” que anula el sistema establecido por la LOMCE para garantizar la escolarización en Castellano en Cataluña y que obligaba a la Generalitat catalana a sufragar un colegio privado a aquellos padres que solicitasen la escolarización en castellano cuando no pudieran obtenerla en el sistema público.

  • Repetidores

Educación propone planes personalizados para los alumnos repetidores. De este modo, tendrán contenidos y exámenes diferentes al resto del grupo, en el caso de que sea necesario, y será el propio centro el que decida sobre su promoción. También se deberán adoptar “medidas educativas ordinarias previas a la repitición”.

  • Reválidas e intinerarios diferenciados

Se eliminan las reválidas de Primaria, Secundaria y Bachillerato, que hasta ahora estaban en suspenso, tal y como están actualmente concebidas. Ahora pasarán a ser unas “evaluaciones muestrales y plurianuales”, que permitirán “conocer el estado del sistema educativo”. Se prohíbe expresamente utilizar esos resultados para “realizar valoraciones de los alumnos o para la clasificación de los centros”.

También se suprimen los itinerarios diferenciados en la ESO. Todos los alumnos saldrán de Secundaria con “idéntica titulación” y no especializada como ahora, que les cerraba vías en Bachillerato, y al que se llegará a través del currículo ordinario.

Además, se vuelve a las pruebas de acceso a la Universidad desvinculadas y posteriores a la obtención del título de Bachiller. Se vuelve a organizar la Educación Primaria en tres ciclos de dos años cada uno.

  • Religión

La asignatura de Religión deja de ser materia específica en Bachillerato, su oferta no será obligatoria,  y no será necesario cursar otra alternativa. Además, ya no contará para la nota media en los procesos de acceso a la universidad ni las becas.

  • Educación en Valores Cívicos y Éticos

Será una nueva asignatura que será obligatoria en un curso de Primaria y en otro de Secundaria.

  • Cooeducación

El Ministerio elimina la demanda social para el acceso a los centros concertados,recuperando una formulación no restrictiva de los poderes públicos en la programación general de la enseñanza y se recuperará el papel del Consejo Escolar y la administración educativa en los procedimiento de selección y despido del profesorado.

Además, también se priorizará en los centros concertados los que sean mixtos de los que separan por sexo. Así, planea eliminar la referencia a que la educación diferenciada no se considera discriminación por género y reforzar la prioridad en el régimen de conciertos para los centros que se organicen bajo el principio de coeducación.

  • Distribución de competencias 

Educación también plantea retomar la distribución de competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas para la determinación del currículo de las materias. Con la reforma educativa, al Estado le corresponda asignar el 55% del currículo en el caso de las regiones con lengua cooficial, y el 65%, en el resto.