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Mira, niña… ¡Yo no te creo!

No voy a hacer ningún comentario porque este personaje de mierda no va a hacer que pierda los papeles. No les ha servido publicar todos los datos, vídeos, la fotografía de la víctima y hasta su domicilio… Si esto es periodismo, me avergüenzo de serlo.

Las publicaciones de La Tribuna de Cartagena os las dejamos aquí. Sed vosotros mismos los que opinéis.

“Salvajismo”

“España es una sociedad de amebas con patas. Otros la llamarán reino de la postverdad o, ya sin metáforas, pestilente sumidero. Con la asesina Ana Julia Quezada en modo alguno había que legislar en caliente: inmigrante y negra son valores al alza. Con “la manada”, empero, no sólo urge legislar en caliente, sino además hay que pedir la cabeza hecha daditos del juez Ricardo González: estamos en plena “blitzkrieg” hembrista”.

 

OPINIÓN DE MARCOS LARRAZÁBAL PARA LA TRIBUNA DE CARTAGENA

Yo no te creo

Mira, niña… ¡yo no te creo!precisamente porque tengo una hija de 18 años, precisamente porque respeto a cualquier mujer, porque soy hijo de mujer, padre de mujer y hermano de mujeres, precisamente porque no tolero ningún abuso de los muchísimos que se producen contra las mujeres, precisamente porque comparto absolutamente ese eslogan que se está gritando en todas las manifestaciones de mujeres(mujeres manipuladas por la opinión pública en tu defensa) de “NO ES NO”.

Pero es que tú, niña, no dijiste “NO” en ningún momento.

Como tú mismo reconoces durante las instrucciones, a ti te entra un vacilón del tres al cuarto y -acaso borracha perdida, eso no lo sé y es cuenta tuya- le contestas, aún más vacilona: “¡Yo puedo con los cinco!

Y como se demuestra durante el juicio oral, te vas -por tu propia voluntad-con los cinco “mascachapas” a la búsqueda de una habitación para follar ¿O la habitación era para echar una partidita a las cartas?

Y las cámaras del hotel recogen que mientras los chavales están  intentando alquilar la habitación, tu permaneces unos pasos atrás -como avergonzada ante el conserje- pero tranquila. No echaste a correr ni pediste auxilio porque ibas a lo que ibas, a pegarte una pasada de orgía y desenfreno con cinco desconocidos.

[Img #11063]

No voy a entrar en detalles que están más que explicados en el voto particular de un magistrado honesto, por mucho que hasta el imbécil del ministro de Justicia se invente que el juez tiene problemas y lo ponga a los pies de los caballos. ¡Cómo será de profesional este magistrado que hasta las mujeres jueces de Navarra se han manifestado a su favor…!

Yo no te creo, porque el hecho más que evidente de que estos cinco impresentables “machitos” sean vulgares, nada hombres y despreciables, no justifica que sean unos violadores.

Y, efectivamente, como reconoce la sentencia, no te violaron.

Pero, aún más, tampoco creo que se pueda llamar abuso al acto sexual consentido

Irse con cinco tipos a un hotel -repito- no es para jugar a las cartas. Quisiste ir de “guay” y tener una experiencia de liberación femenina de esas de la que tanto se habla -e incluso se aconseja- ahora con la “ideología de género”; o llevabas tal borrachera que, en lugar de cantar “Asturias patria querida” -como debería hace cualquier joven normal cuando se emborracha- decidiste montártelo con cinco macarras de mierda.

Pero fuiste a follar. Nadie te obligó. Lo hiciste porque te lo pidió -borracho o no- tu cuerpo serrano.

 

[Img #11064]Por mucho que el lobby feminista se nos meta hasta en la sopa y haga que baile a su son la justicia, el miserable ministro Catalá, presentadoras de televisión, actrices, cantantes, grandes intelectuales como Lucía Etxebarría, partidos, sindicatos, aficionados del fútbol, colectivos LGTBI y la madre que los parió a todos, niña .. ¡yo no te creo!”