El Fiscal rebaja a 6 años la pena de cárcel para la vecina de Villablino que grabó vídeos pornográficos

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La mujer de Villablino y su pareja están acusados de grabar y poseer pornografía infantil.

Los hechos tuvieron lugar durante el mes de octubre de 2016. Los acusados pertenecían a un equipo de fútbol, ella era jugadora y él el segundo entrenador. En un determinado momento comenzaron una relación sentimental sin que nadie más tuviese constancia.

Aprovechando la relación que ambos mantenían, él le pidió a ella fotos de sus compañeras del equipo de fútbol cuando estuvieran en el vestuario. En las imágenes tenían que estar desnudas o en ropa interior. Entre estas fotografías, existía la de una menor.

Asimismo, al cabo de un año, la joven mandaba no solo fotos suyas, si no también de sus hermanas menores que grababa mientras las cuidaba en su residencia de Villablino.

Del mismo modo, la pareja contactó con otra joven con la escusa de grabar un videoclip musical, consiguiendo un vídeo de alto contenido pornográfico. No conforme con ello, intentó mantener relaciones sexuales con la menor de manera forzosa, pero sin éxito.

El 10 de agosto de 2018 la acusada se persona en el cuartel de la Guardia Civil de Villabllino, para confesar los hechos y entregar diversas pruebas que son claves para la investigación.

Por estos hechos, la Fiscalía reclamaba una pena de prisión de entre los 29 años y tres meses para el hombre y 7,5 años para la mujer, vecina de Villablino, por un delito de captación de menores, posesión de pornografía infantil y vulneración de la intimidad.

La mujer de Villablino que grababa desnudas a sus compañeras de equipo y hermanas para después difundir los vídeos por Internet, asegura haber sido presionada por su pareja que además era el entrenador de las jóvenes.

Según ha declarado la mujer, su pareja la convenció para realizar los hechos tanto a las compañeras de equipo como a sus hermanas, una de ellas de 16 años con una minusvalía psíquica y otra con tan solo 3 años de edad.

Ambos están acusados por un delito de corrupción de menores pero como los vídeos no se llegaron a difundir o al menos probar, no es considerado pedofilia.

Loa acusados aseguran que era sólo un juego de parejas donde cada uno marcaba pruebas al otro.

Los acusados ya han pagado a las víctimas las indemnizaciones fijadas por el fiscal. Además el hombre ha entregado un informe psiquiátrico que acredita que sufre un trastorno fetichista y de personalidad infantil.

Por ello, la Fiscalía pide que se establezcan medidas preventivas, como una pena de libertad vigilada de 15 años y que se sometan a terapia y revisiones periódicas. Asimismo rebaja su petición de pena a los 6 años de cárcel para cada uno de los acusados