El PP de León incluye a una ex – apoderada del «cerebro» de la trama Enredadera

Ayuntamiento de León

La Operación Enredadera tuvo en vilo al Ayuntamiento de León el pasado verano, siendo uno más de los casos de corrupción presentes en la política.

En ella, destacados pinchazos telefónicos, implicaban al alcalde Antonio Silván y sus colaboradores más cercanos. Si se creía que este capítulo afectaría en algo a las candidatura en estos comicios municipales, el PP de León va un punto más lejos al, no solamente renovar a los implicados sino que incluye a una exconcejala de Unión del Pueblo Leonés (UPL), Mónica Álvarez Manso, quien, además, fue apoderada durante años en Agema, empresa del cabecilla de Enredadera, Ángel Luis García alias El Patatero.

El Patatero fue uno de los detenidos de la trama aunque antes que él, el delegado de Agema José Simón Callejo, corrió la misma suerte. Esta empresa, descubierta como centro de toda la trama, se encargaba de obtener pequeñas obras pero muy rentables.

En dicha empresa, en el período entre 2012 y 2015, aparece Mónica Álvarez Manso con los cargos de «apoderado mancomunado» y «apoderado solidario», acompañando a Ángel Luis García Martín, El Patatero, como Administrador único de la sociedad que fue epicentro de la Operación Enredadera.

Entre los fraudes investigados en la Operación, la Policía investiga 15 contratos del Ayuntamiento de León por valor de 19 millones de euros. Aún así, los tres principales salpicados por la trama, aunque no han sido imputados, el alcalde y sus dos principales concejales, repiten en las listas electorales y en puestos destacados.

“No me jodas, que lo arreglen”

Una de las capítulos más sorprendentes, fue la grabación en la que se registró al propio Antonio Silván, filtrando al empresario Ulibarri información privilegiada y en directo de la apertura de sobres en una mesa de contratación. Las malas noticias para Ulibarri fueron contestadas por el empresario con un tajante: «No me jodas, que lo arreglen«.

Dichas conversaciones alcanzaron también al número dos del Ayuntamiento, Fernando Salguero, considerado en su momento el recambio si había que «sacrificar» a Silván debido a la magnitud del escándalo, salvado de la moción de censura en el último minuto por Ciudadanos. Según datos de la Fiscalía, Salguero habría proporcionado «información privilegiada» a GESPOL, la empresa encargada de la gestión de radares y semáforos de los Ayuntamientos.

“Me va a chupar la polla”

En concreto, según las grabaciones realizadas, Salguero se habría mantenido un encuentro con los empresarios en el Ayuntamiento de León, a donde habrían entrado «por una puerta trasera» y un «ascensor privado». Allí, el edil se habría comprometido a que «hablará con Leticia que es la que ha hecho el pliego». La entrega percibida por el concejal hace que uno de los empresarios diga en su conversación telefónica intervenida lo siguiente: «Has visto, me va a chupar la polla».

Continuando con la jerarquía, aparece Margarita Torres, la número tres del Consistorio. Ella tampoco se libro de que le salpicase la trama ya que se encontró un audio en el que se la mencionaba, afirmando que «había bajado a Murcia» para entrevistarse con el presidente de la UCAM (Universidad Católica de Murcia) ya que se intentó traer a León varias facultades de dicha Universidad.

Después, Torres públicamente defendería el proyecto argumentando la «creación de empleo y riqueza, sin cerrar la puerta a empresas» de que generaría “empleo y riqueza, y no podemos cerrar la puerta a empresas”. Oponiéndose a este movimiento, todo el conjunto educativo local, con el rector de la Universidad de León En frente, toda la sociedad educativa local, encabezados por el rector de la Universidad de León, Francisco García, quien afirmó que «se oponía a la llegada de las malas Universidades». Diversos colectivos de la Salud, firmaron un comunicado conjunto denunciando que el plan “sólo generará más paro en el sector y precariedad en el empleo”.