El cuarto jugador de La Arandina sostiene que «no ocurrió nada» en el piso con la menor

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El cuarto jugador de La Arandina que estuvo en el piso de los tres chicos que por aquel entonces eran compañeros suyos del club de Aranda de Duero el día en el que supuestamente se produjo la agresión sexual a la menor, de 15 años, ha ratificado en el juicio que no vio «nada» el día en el que supuestamente sucedieron los hechos y ha mantenido que «no ocurrió nada».

En concreto, ha ratificado, tal y como hizo en la fase de instrucción, que no percibió nada extraño en el salón de la vivienda que los tres exjugadores competían en Aranda de Duero (Burgos) y que solo se ausentó por un periodo breve de tiempo de la sala, según ha señalado Luis Antonio Calvo, quien ejerce de acusación popular en representación de la Asociación Clara Campoamor.

Calvo ha señalado que el joven ha declarado que no conoció hasta casi un mes más tarde que el día en el que estuvo él en la vivienda fue la jornada en la que se centra la denuncia, a la vez que ha explicado que «la única amiga de verdad que tiene la víctima» ha ratificado la versión de los hechos de la menor.

Al respecto, Calvo ha explicado que la víctima tiene una «doble forma de ver lo que le pasa» a las personas con las que tiene «muchísima confianza y cercana a ella» les cuenta los hechos tal y como están denunciados y «pero con otra gente les cuenta otra versión distinta».

El letrado ha explicado, además, que también ha testificado otro joven que formaba parte del grupo de ‘WhatsApp’ en el que los jugadores hablaban de lo ocurrido y que ha argumentado que «todo era una broma» pese a que, según ha indicado Calvo, «luego correspondió con la realidad».

Por su parte, Rafael Uriarte, abogado de Víctor Rodríguez, se ha mostrado «contento» ante la nueva sesión de declaraciones ya que, a su juicio, «se va desmontando todo» y ha insistido en que «no se puede seguir adelante con un procedimiento sobre unos hechos que no han pasado».

El cuarto jugador dice que «no vio nada raro»

El cuarto jugador, de 30 años, es el único testigo de lo que sucedió en el piso de los tres exjugadores el día de los hechos denunciados y durante la fase de instrucción sostuvo que no vio «nada raro», a la vez que explicó que sólo se ausentó unos quince minutos del salón en el que se encontraban la joven y los tres chicos para ir a uno de los dormitorios.

La cuarta sesión del proceso, celebrada a puerta cerrada al igual que todas las anteriores, ha concluido en torno a las 14.00 horas, después de que se haya hecho un receso a media mañana tras la declaración de cuatro testigos, uno por videoconferencia.

Diez testigos, entre los que se encontraban algunos agentes de Policía y del entorno de la víctima y los acusados, han prestado finalmente declaración ante el tribunal que juzga los hechos por los que los tres exjugadores de La Arandina CF son acusados de un delito de agresión sexual a una menor de quince años.

Existen diversas peticiones de cárcel

Este miércoles se bordará la quinta sesión de la vista oral, en la que testificarán una psicopedagoga y una perito, cuyo testimonio se esperaba inicialmente para este martes en el tribunal, y se presentarán las pruebas periciales, cinco de ellas por videoconferencia.

El Ministerio Fiscal solicita para los acusados penas que suman un total de 118 años de prisión, ya que pide 40 años de internamiento para R.C.H y 39 para cada uno de los otros dos acusados, C.C.S, ‘Lucho’, y V.R.R, por un delito continuado de agresión a la menor y sendos delitos de agresión sexual a menor.

Unas penas a las que añade la solicitud de una indemnización conjunta y solidaria a la menor, a través de sus padres, de 50.000 euros por el daño moral causado, a los que habría que sumar otros 20.000 euros más por parte de R.C.H por su implicación en lo hechos.

Por su parte, la Asociación Clara Campoamor eleva hasta los 130 años y seis meses la petición de prisión conjunta, al solicitar 43 años de internamiento para cada uno de los tres exjugadores de La Arandina.

La acusación particular pide, por su parte, 20 meses de cárcel para cada uno de los acusados por un delito contra la libertad sexual y 15 años más de prisión para R.C.H por un delito continuado de agresión sexual y la misma pena para los otros dos procesados, por sendos delitos de agresión sexual.