La macabra realidad sobre la crisis de Venezuela contada por un leonés

Lo que siempre quisiste saber de la crisis venezolana y no te atreviste a preguntar

¿Es o no la Venezuela de Maduro una dictadura? 

Para considerar a un gobierno como democrático, no basta con que provenga del voto popular, también debe comportarse conforme a los principios universalmente aceptados como que rectores de la democracia, es decir: no perseguir a los que piensan diferente, no reprimir – y menos con brutalidad violenta y asesina –  al que protesta, no torturar a los detenidos, permitir la disidencia y la expresión libre y sin barreras del pensamiento, respetar a las minorías establecidas, cumplir la Constitución y las leyes del país, respetar la división de los poderes del estado (Legislativo, Ejecutivo, Judicial). Eso para empezar.

En el caso de Venezuela, Maduro, ni gobierna de manera democrática, ni cuenta ya con el respaldo popular. ¿Cómo se entiende eso -me preguntará el lector-, si apenas el año pasado ganó de manera holgada las elecciones? Pues muy sencillo, en el año 2018, Maduro, (o mejor dicho, su poder electoral títere) convocó a unas elecciones presidenciales, en las cuales “arrasó” con el 67% de los votos. No obstante, estas elecciones fueron desconocidas por toda la oposición y la inmensa mayoría de la comunidad internacional. ¿Por qué?, Básicamente por dos cosas:

1- Se impidió que los partidos de oposición más importantes pudieran presentarse.

2- Se manipuló de manera descarada el registro electoral.

Pongamoslo de otra manera: en 1966 Francisco Franco impulsó y ganó un referéndum en España convocado para decidir si el pueblo quería que Franco siguiese gobernando. Bien, Franco “ganó” con el 98% de los votos ese referéndum, ¿diría usted, estimado lector, que por tanto, Franco no era un dictador?, pues es exactamente el mismo caso. Las elecciones venezolanas no fueron transparentes, como las de Franco, fueron realizadas de manera parcial e interesada, con el mismo nivel de exclusión de las opciones de la oposición y con una gran presión del gobierno sobre sobre los electores.

Conclusión: Lo de Maduro en Venezuela es una dictadura, tan dictadura como en su día la de Pinochet en Chile, la de Franco en España o la de Fidel en Cuba, esto es así aunque a algunos, que no tienen que sufrirla en carne propia, la encuentren más próxima, más “cercana” ideológicamente, por ser de “izquierdas”

¿Ha habido un golpe de Estado en Venezuela?

Para entendernos, analicemos primero qué se entiende por golpe de Estado: Según la Wikipedia: “Un golpe de Estado (calco del francés coup d’État) es la toma del poder político de un modo repentino y violento, por parte de un grupo de poder, vulnerando las normas legales de sucesión en el poder vigente con anterioridad.” Así que, para dejarlo claro para cualquiera (por muy obtuso que pueda ser) la conclusión lógica forzosamente tiene que ser: Si, hubo un golpe de Estado en Venezuela, concretamente el 10 de enero de 2019, perpetrado por Nicolás Maduro, cuyo mandato legal se vencía en esa fecha, (como establece la Constitución venezolana) y dado que no se escogió a un sucesor de forma legítima y democrática en elecciones libres y verificables, se produce un vacío constitucional por ausencia del Presidente. Cuando ese día Maduro toma posesión para un nuevo período, se convierte de hecho en usurpador de la presidencia de esa nación, amparado, eso sí, en la represión salvaje que ejerce contra el pueblo venezolano, con el apoyo de la Fuerza Armada.

Dicho de otra manera: de forma violenta, Maduro ha vulnerado el ordenamiento legal de Venezuela. Por tanto: sí que hubo un golpe de estado y lo dio Nicolás Maduro. Hasta el día de hoy, las fuerzas armadas de Venezuela se mantienen en el papel de cómplices necesarios de este hecho delictivo.

¿Les pide Juan Guaidó a los militares que intervengan? Pues no. Pide precisamente lo contrario: Les pide que dejen de participar en la defensa activa de un régimen delincuente y dictatorial y respeten, de una vez por todas, el mandato de la Constitución venezolana. Les pide que no se involucren en política partidista, que dejen de obstaculizar la salida democrática.

¿De verdad Juan Guaidó se ha autoproclamado presidente?

Podemos ver que en muchos medios de comunicación, para referirse a Guaidó, le llaman el “autoproclamado presidente de Venezuela”. Lo cierto es que la constitución de ese país establece claramente la falta absoluta del presidente, indicando que esta será suplida por el presidente de la Asamblea Nacional. No habiendo un presidente electo, de acuerdo a las normas de la propia Constitución, se presenta la figura del vacío de poder  y, siempre según la Constitución venezolana, corresponde al presidente de la Asamblea, en este caso, Juan Guaidó, asumir el cargo de la presidencia. En la misma Constitución, no se establece ni proclamación, ni  juramentación del cargo, simplemente se señala que el presidente de la Asamblea se encargará de la presidencia para convocar nuevas elecciones. Este acto se produce de manera automática, porque, en su día, el constituyente estableció que la Asamblea Nacional, un poder electo por votación popular, es el que puede suplir el vacío de poder cuando existiese. Es curioso, el que debería ser Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela se llama Freddy Guevara y no es el Presidente por encontrarse asilado en la embajada de Chile en Caracas, cosas de la democracia Chavista.

Volviendo a nuestro tema, más claro: Juan Guaidó no se autoproclamó, sino que asume el cargo siguiendo el mandato de la Constitución.

¿Es posible negociar con Maduro o pedirle que convoque a elecciones? 

Como bien ha señalado el ex-presidente Felipe González, Maduro ha dado muestras hasta el cansancio, de que solamente usa el diálogo para asentarse en el poder. Nada se ganará llegando a acuerdos con él o con sus negociadores designados (ejemplo nuestro conocido Rodriguez Zapatero, quien por cierto, algún día debería rendir cuentas a los españoles de lo que ha negociado por esas tierras, para que ha servido realmente y cuanto le ha supuesto en ingresos)

Mientras tanto, la crisis humanitaria en ese país continúa y se agrava con el paso de las horas. Maduro ha llegado a bloquear el paso en los puentes fronterizos para impedir que la ayuda humanitaria entre a Venezuela. Posiblemente porque piense que aún el pueblo venezolano no ha sufrido lo suficiente, quizás no hayan muerto suficientes enfermos crónicos por falta de medicinas, niños por falta de comida, etc.

De manera que, se entiende perfectamente el programa de Guaidó:

  • Cese de la usurpación de funciones por parte de Maduro.
  • Depuración del sistema electoral venezolano, para dotarlo de transparencia y limpieza.
  • Convocatoria a elecciones libres donde todos puedan participar.

Cualquier otra cosa, cualquier otra maniobra que proponga el régimen Madurista, se traducirá tan sólo en un  mayor derramamiento de sangre y más violencia contra el pueblo de Venezuela, convirtiendo a los que la avalen en cómplices del delito.

Sánchez R. desde León.

Digital de León