Nuestro satélite se encoge poco a poco

luna. rtve.es

Como si de una uva pasa se tratase, la Luna se está encogiendo poco a poco. Está afirmación viene tras el análisis de una serie de imágenes tomadas en 2010 por la Sonda de Reconocimiento Lunar (LRO) de la NASA, según un estudio hecho público el miércoles, en la revista Nature Geoscience.

Un equipo de investigadores, incluido Nicholas Schmerr, profesor asistente de geología en la Universidad de Maryland, diseñó un nuevo algoritmo para volver a analizar los datos sísmicos de las misiones Apolo de la NASA que se habían realizado en los años sesenta y setenta.

El equipo luego superpuso estos datos en las imágenes LRO de las fallas de empuje. Según la proximidad de los terremotos a las fallas de empuje, los investigadores encontraron que al menos ocho de los terremotos se habían producido a consecuencia de la actividad tectónica, el movimiento de las placas de la corteza, y no por los impactos de asteroides, como se creía hasta ahora.

Al igual que una uva se arruga cuando se convierte en una pasa, la Luna también se arruga cuando su interior se enfría, y se encoge. A diferencia nuestra piel flexible, la Luna es frágil, causando que se rompa en su interior. Esta rotura da como resultado fallas de empuje, donde una sección de la corteza se empuja sobre una sección adyacente. Estas fallas se asemejan a pequeños acantilados en forma de escaleras, cuando se ven desde la superficie lunar.

Todo ello hace que la estructura de la Luna se vaya consumiendo poco a poco aunque podemos estar tranquilos ya que el ritmo de destrucción del satélite no indica una destrucción inminente.