Inicio Curiosidades La adolescencia, un camino difícil y agotador

La adolescencia, un camino difícil y agotador

La adolescencia, un camino difícil y agotador

Sabemos lo dura que es la vida del adolescente, un momento crucial para cualquier persona, pues es cuando comienza el despertar de la sexualidad, cuando mayor actividad física efectuamos, cuando se despiertan los sentidos y los nervios se encuentran a flor de piel, expectante ante todo lo que ocurre mientras no sabemos cómo dominar los efectos que este periodo de la vida está provocando sobre nuestro propio cuerpo.

Esta acumulación de cambios produce inestabilidad en nuestro entorno y es cuando nos acosan las inseguridades. Muchos de los muchachos y muchachas de esta edad, aturdidos por este desarrollo, optan por revelarse contra lo establecido, ya sea aquello que proviene de nuestra sociedad o aquello que proviene de nuestro entorno más cercano, como son los propios padres.

Una época difícil, sin ningún género de dudas, y de gran importancia para la convivencia del individuo con sus iguales y de la aceptación de su propio desarrollo físico y emocional.

Nosotros, los adultos, debemos hacerles más sencillo su tránsito por este periodo vital tan complejo. Un tiempo en el que la actividad física, como hemos comentado, se dispara, por lo que necesitarán un lugar de descanso apropiado para asentar y aceptar su propia identidad y conseguir, además, un sueño reparador que les haga recuperar fuerzas, algo que es muy importante para la salud de nuestros jóvenes en estas edades.

                El descanso del púbero

Es lógico pensar que el descanso es muy importante para el rendimiento diario y estos jóvenes, entre los estudios, los deportes y las salidas con los amigos deben acceder por este motivo a un descanso confortable para conseguir un sueño profundo.

Según recientes estudios realizados en Estados Unidos, el 25% de los adolescentes suele irse a dormir pasadas las 23.30h durante la semana. Son estos mismos estudiantes quienes rinden menos en clase y padecen, además, un mayor estrés emocional, comparados con el resto de compañeros que sí acostumbran a dormir a horas más tempranas. Este mismo ejemplo puede deducirse de aquellos que duermen mal, de forma que no mantienen un sueño estable ni profundo durante las horas nocturnas.

De media, los jóvenes en estas edades necesitan nueve horas de sueño para rendir adecuadamente y soportar bien su ritmo de vida.

Estos mismos jóvenes, que no consiguen descansar lo suficiente, tienden a no percibir adecuadamente las consecuencias negativas de los riesgos, siendo más propensos, por tanto, a tener conductas arriesgadas con las que terminarán sufriendo algún tipo de lesión.

Descansar es uno de los aspectos más importantes para soportar las maratonianas jornadas de estudio a las que se someten, evitar la saturación y el agotamiento mental, siendo más perceptibles a asimilar la información si lo han hecho adecuadamente.

¿Cuál es el mejor colchón para los adolescentes?

Solo queda, por tanto, elegir con acierto el mejor colchón para nuestros hijos en la edad adolescente, que cubra las necesidades de sueño que se exigen. Para comprar colchón perfecto debemos ajustarnos a las condiciones físicas de aquel que lo va a utilizar, como primera y fundamental medida. Si queremos colchones baratos y adaptados a nuestros hijos adolescentes, lo mejor será que acudas a la tienda online TopDormitorios, referente del mercado para estos productos.

En la web Topdormitorios.com tendrás acceso a elegir y a diseñar el colchón según tus propios gustos y necesidades, sin que por ello se encarezca en exceso este objeto vital para el descanso.

Así, si el muchacho suele pasar calor en verano, lo que mejor le viene son los colchones con muelles, pues estos son los que mejor ventilación aportan. Si además necesita algo más adaptable, la viscoelástica es lo que necesita. En cualquier caso, si el chaval pesa mucho, no le convienen los colchones excesivamente rígidos, puesto que aportan muy poca adaptabilidad, pero se aconseja cierta firmeza, ya que la columna está en pleno desarrollo y esto le viene bien.

Para niños que entran en esta etapa vital, es decir, con 12 o 13 años, lo correcto es elegir un colchón firme para que logre una correcta formación muscular y ósea. Los colchones de muelles aportan las propiedades que estos cuerpos necesitan para descansar y para desarrollarse bien, puesto que no se hunden induciendo a acurrucarse sobre sí mismo, sino a todo lo contrario, a permanecer estirado, perfecto para el crecimiento de nuestros niños.

En cualquier caso, para asegurarnos de que compramos el colchón perfecto para la etapa de niño, adolescencia o para los adultos es conveniente que hagan una visita a la página que referenciamos a través del enlace, pues son muchos los valores a tener en cuenta, no solo el peso y la edad.

Digital de León