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La medusa que amenaza las costas españolas

Este verano llegan a nuestras costas bancos de medusas que ya han comenzado a teñir de azul el litoral catalán. Esta nueva medusa se llama carabela portuguesa, y es sumamente peligrosa.

carabela portuguesa
Medusa: Carabela portuguesa

Las costas españolas tienen todos los veranos alguna que otra medusa, sobretodo en el Mediterráneo podemos encontrarnos con estos seres, que en muchas ocasiones nos resultan extraordinarios.

Este verano llegan a nuestras costas bancos de medusas que ya han comenzado a teñir de azul el litoral catalán. Esta nueva medusa se llama carabela portuguesa, y es sumamente peligrosa.

El cambio climático que lleva tiempo afectando en todo el planeta, ha hecho que estos animales propios de aguas cálidas llegan al Mediterráneo, a través del estrecho de Gibraltar, arrastradas por corrientes y vientos. Su forma, que recuerda al de una carabela, es por ello que se llama carabela portuguesa; y no es la típica medusa que está en mitad del agua sino que flota en la superficie gracias a un gas que genera y del que penden los terroríficos tentáculos que pueden alcanzar hasta los 20 metros de longitud y con las que cazan sus pequeñas presas para alimentarse.

Esta nueva especie genera una cierta alarma social, ya que no parece una medusa como tal, y sus picaduras pueden generar temblores, diarrea, vómitos y convulsiones a parte de las habituales lesiones cutáneas en la zona que ha contactado con el animal.

Este tipo de organismos viven durante todo el año en alta mar, pero se acercan a las costas desde el inicio de la primavera hasta finales de verano, momento en que adoptan su mayor tamaño.

El CSIC y su experto en medusas advierten que si que se detectan en la zona de baño conviene abandonar la actividad programada en la playa, ya que el contacto con este organismo es peligroso incluso cuando aparecen muertas en la arena.

¿Qué hacer si te pica?

Ante la picadura de la carabela portuguesa, no sirven los remedios caseros como aplicar agua dulce o vinagre;  sino lavar con cuidado y sin frotar la zona afectada con agua de mar, con el fin de eliminar los restos de tentáculos, posteriormente, aplicar calor a la zona unos 15 minutos. En caso que el dolor continúe, exista shock o dificultad respiratoria es preciso buscar atención médica inmediatamente llamando al teléfono de emergencias 112.

Esta medusa se encuentra la tercera entre el top de las más peligrosas.