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Suspendida la Barcelona World Race por la inestabilidad política en Cataluña

La regata afirma que los patrocinadores han expresado su "desconfianza" hacia el apoyo institucional.

El patronato de la Fundación Navegación Oceánica de Barcelona (FNOB) ha anunciado este jueves la suspensión de la próxima edición de la Barcelona World Race, que tenía prevista su salida en enero de 2019, ante las dificultades para encontrar patrocinio por la inestabilidad política. La Barcelona World Race es la única regata de vuelta al mundo a vela con dos tripulantes y con salida y llegada en la capital catalana. Comenzó a realizarse en 2007, ha habido tres rondas y nunca se ha suspendido. Es una de las citas deportivas de mayor relevancia en la capital catalana. Según explicó la FNOB en un comunicado, los tres motivos principales para la cancelación de la cuarta edición de la regata son el retraso en la aprobación de los presupuestos generales del Estado en 2016, el clima de “indefinición institucional” y la “falta de estabilidad política” actual en Cataluña y España.

Los organizadores también achacan la cancelación del evento al cambio de criterio en lo que refiere a patrocinio dentro de los presupuestos estatales en los acontecimientos de interés públicos como es la Barcelona World Race. En cuanto al retraso presupuestario de 2016, cuya prórroga no se hizo efectiva hasta abril de 2017, la FNOB explicó que la constitución de la Comisión Interadministrativa que define los planes y programas que articulan el patrocinio de la regata no se podrá celebrar hasta el próximo mes de abril de este año. “Estas circunstancias han dificultado de una manera extraordinaria las posibilidades de búsqueda de patrocinio en el periodo normal según la planificación habitual de comercialización de la regata, retrasando en más de dos años el proceso previsto”, lamentan en el comunicado.

“Por otra parte, el clima de indefinición institucional y falta de estabilidad política que vive nuestro país en este último año ha dificultado aún más esta comercialización. Los patrocinadores potenciales han manifestado su desconfianza al no poder estar seguros de contar con el apoyo institucional que necesariamente debe garantizar un evento deportivo de estas dimensiones, que requiere una fuerte inversión en patrocinio privado, y que es, en definitiva, la única fuente de financiación de la regata”, señalan sobre el momento político actual. En este sentido, argumentan que la tensión política actual en Cataluña y en España no permite “ofrecer garantías” para que el patrocinio que está en fase de negociación o en preacuerdo se llegue a concretar sin incidencias.

“Y por último, en las últimas semanas, las informaciones aparecidas en los medios de comunicación con relación al impacto previsto en los presupuestos generales del estado de los acontecimientos de especial interés público, y el cambio de criterio en la utilización de los soportes publicitarios por parte del Ministerio, ha generado incertidumbre en el mercado del patrocinio”, argumenta la organización.

La participación internacional en la regata ha avanzado “muy favorablemente”. “El posicionamiento de la regata en el calendario internacional de vela oceánica no ha hecho más que mejorar en los últimos tres años. La FNOB es miembro activo de la Asamblea General de la Clase IMOCA, consolidando la BWR como uno de los dos pilares fundamentales del calendario IMOCA, junto con la Vendée Globe”, se felicitan.

En este sentido, la buena acogida del cambio de formato que se incorporó a la regata (salida el 12 de enero, con parada obligatoria en Sidney y posibilidad de cambio de copatrón) ha estimulado el interés de participación entre todos los equipos de la clase. Tanto es así que, a estas alturas, siete equipos habían confirmado su participación y disponían del presupuesto necesario para hacerlo, y a diez meses de la salida, había otros once que se encontraba en el proceso final de captación de recursos.

La decisión de suspender el evento fue tomada el 22 de marzo por común acuerdo en una reunión del patronato, constituido por el Ayuntamiento de Barcelona, la Cámara de Comercio de Barcelona, el Puerto de Barcelona y la Fira de Barcelona. Pese a la suspensión de la próxima regata, la fundación mantiene en principio los planes para organizar una nueva edición de la Barcelona World Race, que se celebrará en 2022-2023.

El director general de FNOB, Xosé-Carlos Fernández, ha asegurado a EL PAÍS que se ha dado “la tormenta perfecta” que les ha obligado a anular el evento. Fernández no quiso culpabilizar a nadie pero argumentó que la carrera que dirige se basa en el patrocinio. Unos intereses a los que no benefician la situación política pero “tampoco algunas informaciones que alertan de un cambio fiscal”. Fernández advierte que la Barcelona World Race es un evento considerado de excepcional interés y en septiembre debería haber estado constituida la comisión administrativa, integrada por los Ministerios de Educación y Hacienda, el Ayuntamiento y la FNOB, que marcara los criterios y elementos que podrían desgravarse los patrocinadores. “No está constituida la comisión y eso pone en inferioridad de condiciones a los patrocinadores”, denuncia. “Nuestra carrera forma parte del Campeonato del Mundo IMOCA Globe Series, tenemos una reunión a principios de abril y no tenemos solución del ministerio por lo que nos hemos visto obligados a suspender”, señala el director general. Ahora, FNOB intentará hacer todo lo posible para realizar un evento en 2019 con los equipos que ya se han presentado “para que puedan conservar sus patrocinadores”.

La oposición en el Ayuntamiento culpa a Colau

El presidente de ERC en Barcelona, Alfred Bosch, ha sostenido que la suspensión de la Barcelona World Race se debe a la “falta de proyecto” del Gobierno municipal de la alcaldesa, Ada Colau, en un comunicado.

“Se está acabando con los proyectos y eventos que nos proyectan al mundo. Se ha hecho otro paso atrás en la desaparición de los eventos internacionales en la ciudad”, ha criticado el líder republicano, sin hacer una sola mención a la crisis independentista.

Bosch también ha pedido “dar facilidades” a la organización para que las arcas de la ciudad no salgan perjudicadas, y ha lamentado que se realicen campañas para promocionar Barcelona pero que, a la vez, se suspendan eventos que son campañas que dan la vuelta al mundo.

El líder del PSC en el Consistorio, Jaume Collboni, ha denunciado: “Que el gobierno elimine por la puerta de atrás un proyecto clave para la promoción deportiva es grave. Cerrando la Barcelona World Race, Colau desmantela una de las herramientas de promoción económica internacional”. El socialista ha recordado que en el 2014 el evento atrajo a más de 36.000 aficionados a la vela y supuso unos ingresos de 23 millones de euros en la ciudad según un informe de ESADE.

Por otro lado, Alberto Fernández Díaz, el líder del PP en Barcelona, criticó que “la inestabilidad, fruto del proceso independentista, y Colau hacen naufragar la Barcelona World Race”. Para el popular, preocupa que “este aplazamiento de la regata de 2019 sea. una primera decisión, y finalmente la edición de 2022 no se llegue a celebrar”.