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Declaran culpable al acusado de matar a su sobrino tras una discusión por unas castañas

D.S.G. se encuentra a la espera de que la Audiencia Provincial de León emita una sentencia condenatoria y establezca la pena correspondiente.

D.S.G., el acusado de matar a su sobrino en octubre de 2015 en San Juan de Paluezas, en el municipio de Borrenes (León), después de una discusión por unas castañas en un árbol de propiedad familiar, fue declarado culpable del homicidio.

El acusado aseguró que no tenía “ninguna intención de matarle” y no haber sido consciente de lo ocurrido. “No estaba arrepentido, era mejor que me hubiera matado yo, no lo sabe usted muy bien”, dijo el acusado ante las preguntas del Ministerio Fiscal.

Menicionó durante su testimonio que su intención no era darle a su sobrino, sino “echar un tiro al aire” y lamentó la muerte de su sobrino porque “yo sé lo que es matar, me mataron a dos hijas y se lo que es perder a un hijo”, declaró. Tras lo sucedido, dijo no haber sido consciente “de nada” y tan solo haberse montado en el coche y salir “a la deriva” con “el miedo, el pánico y con los nervios”.

Ante la audiencia, declaró varias veces que lo ocurrido fue un accidente, ya que si hubiera matado con otras intenciones se hubiera fugado y no hubiera llamado al 112, ni entregado a la Guardi Civil de Ponferrada, a quién además entregó la arma como prueba.

El acusado narró los hechos que acontecieron esa noche, cuando tras cenar con su pareja sentimental, se acercó a la propiedad familiar, ya que no tenían los bienes repartidos, y enfundado con una escopeta, por si aparecía un animal, se dispuso a recoger algunas castañas.
Pero miembros del jurado han considerado probado que el día 9 de octubre, D.S.G, salió de su casa de San Juan de Paluezas con una escopeta y cartuchos, para intentar matar a una zorra que le comía las gallinas, mientras se dirigía a un bar situado en Villaverde de la Abadía.

Fue entonces cuando llegó su sobrino “como un jabalí” amenazándole de muerte y diciendo que como era él quien limpiaba las castañas, eran de su propiedad. “Me cogió del pecho, me levantó al aire y me amenazó con matarme”, además de que le acusó de haber “arruinado a su hermano“. La víctima le soltó y se dirigió a su coche, y al sentir que volvía amenazándole de nuevo, el acusado dijo haber cogido el arma y haber disparado “y al alumbrar con la linterna lo vi en el suelo”, señaló.

Pero ahora, según el relato que ha dictaminado probado el jurado popular del caso, su sobrino, J.R.S., llegó al citado paraje y se acercó a él para, tras una acalorada discusión, recibir un único disparo que impactó contra su hemitórax izquierdo y le causó la muerte en el acto. Para el jurado popular, D.S.G., profirió dicho disparo con la intención de matar a su sobrino, pero sin el propósito de hacerlo de forma sorpresiva y sin impedir que este pudiera reaccionar.

La defensa reconoció que existían problemas familiares, aunque nunca han ido a mayores. Así como aclaró que las facultades del acusado estaban alteradas por culpa de la ingesta de alcohol -varias horas después de los hechos, la tasa de alcohol del acusado era de 0,18 miligramos por litro de sangre-, ante lo que D.S.G. explicó que habitualmente consumía una media botella de vino para comer y otro tanto para cenar, así como alguna cerveza y algún chupito.

Por ello, y dado que no se entiende que se tuviera conocimiento de que su sobrino iba a estar en la zona del castaño, la defensa estima que se produjo un delito de homicidio con los atenuantes de colaboración con la justicia y confesión, así como eximente completa del consumo de alcohol, por lo que solicitaba un año de prisión y, en el caso de que no se tengan en cuenta estas eximentes, cinco años.

Una vez declarado culpable, D.S.G. se encuentra a la espera de que la Audiencia Provincial de León emita una sentencia condenatoria y establezca la pena correspondiente. Para él, tanto el Ministerio Fiscal como la acusación particular solicitan una pena de 10 años de cárcel, mientras que la defensa pide cinco.

Asimismo, solicitan una indemnización de 20.000 euros para la madre de la víctima y 6.000 euros para cada uno de sus tres hermanos.