La asociación Geotrupes ha difundido un vídeo grabado hace unos días en la zona el Alto Sil leonés, en el que se ve cómo un grupo de personas se arremolina para observar a un oso al otro lado de un río y cómo, al final, el plantígrado acaba cruzando la carretera. Lo que ocurre entre una y otra secuencia no se ve en el vídeo, pero la asociación considera que el animal fue objeto de «acoso».

También critica que, pese a que desde hacía días se estaban viendo varios ejemplares en un lugar de fácil acceso, la Junta de Castilla y León «no hizo nada». «El efecto llamada estaba servido y al final se ha dado una situación lamentable en la que decenas de personas persiguen a un oso para conseguir la ansiada foto con la que hinchar su ego y alardear ante los amigos y en las redes sociales», recrimina.