Cómo usar de forma adecuada el protector solar

Todos sabemos la importancia que tiene protegerse del sol, especialmente durante el verano. En estos meses queremos disfrutar del sol y conseguir un bonito bronceado, que tanto favorece a nuestra piel. Sin embargo, pocas personas se protegen de una forma correcta y suficiente de los rayos del sol y todavía son muchos los errores que se suelen cometer al exponerse al sol y al aplicarse el fotoprotector. Todos estos aspectos son esenciales para mantener un buen cuidado de la piel y evitar daños innecesarios en ella.

Descubre a continuación los errores más frecuentes y la forma adecuada de utilizar el protector solar, para que te pongas morenito sin tener que dañar tu piel para ello.

Errores frecuentes al aplicarse el protector solar

Uno de los errores más frecuentes que se suelen cometer todavía, a pesar de que todos lo hemos escuchado mil veces, es aplicar el fotoprotector en el momento de tomar el sol, al llegar a la playa o a la piscina. La crema se debe poner al menos 20 o 30 minutos antes de la exposición al sol, para que haga el efecto adecuado.

No aplicar la crema solar en todo el cuerpo. Se debe poner por todas las zonas del cuerpo, incluso por las que estén tapadas por la ropa, pues los rayos solares la penetran. Aunque haya que hacer un énfasis especial en las zonas que más van a estar expuestas al sol, también es necesario poner la crema solar en otras zonas que a menudo se suelen olvidar, como los pies, las manos y sus dedos, la zona posterior del cuello, y, por supuesto, también se debe aplicar un bálsamo labial con protección solar en los labios.

Otra de las confusiones que más suele haber es sobre el tipo de protector que debemos utilizar. En el mercado existe una gran variedad de marcas y de tipos de cremas solares, por lo que a veces resulta complicado escoger uno.

Para saber qué fotoprotector usar siempre hay que tener en cuenta nuestro fototipo de piel y la intensidad de los rayos UV, que se puede consultar en la agencia estatal de metereología.

Para saber cuál es nuestro fototipo, es decir la capacidad que tiene nuestra piel de asimilar la radiación solar, tenemos que fijarnos en su color, en la predisposición que tiene a las quemaduras y a broncearse, y en el color de nuestros ojos y nuestro pelo, entre otros factores.

Dependiendo de todas estas circunstancias, necesitaremos usar un factor de protección bajo, de 20 o 30, medio o un FPS alto, de 50+. Si tenemos dudas sobre qué factor de protección es el adecuado para nuestro tipo de piel, siempre es preferible comprar cremas solares con un factor alto que quedarnos cortos.

Usar protector solar solo cuando tenemos la intención de ir a tomar el sol, por ejemplo en la playa o en la piscina, es también un error. Cuando el día es soleado, tanto en verano como en invierno, es necesario utilizar el fotoprotector siempre, especialmente las personas de piel muy clara, ya que nuestra piel se puede quemar siempre que nos expongamos al sol, incluso dando un paseo.

Cómo aplicar correctamente el protector solar

Ahora que hemos visto los errores que más se suelen cometer a la hora de ponernos la crema solar, vamos a ver los pasos que conviene seguir para aplicarlo de forma adecuada.

En primer lugar, es conveniente escoger un fotoprotector adecuado para nuestro tipo de piel. Las personas con piel muy clara, los niños y las mujeres embarazadas, necesitan un factor de protección alto.

El protector se debe poner en la piel antes de exponernos al sol, unos 20 minutos antes, por lo que conviene aplicarlo antes de salir de casa para proteger nuestra piel.

Se debe aplicar por todo el cuerpo, en especial en las zonas que más van a estar expuestas al sol, como la cara, el pecho y los hombros, aunque sin olvidar otras zonas que solemos pasar por alto, como la nariz, las orejas, los pies y las manos, los labios y la parte de detrás del cuello. Además, debe aplicarse de manera uniforme, sin que quede descubierta ningún área.

Si tenemos la intención de broncearnos, lo mejor es elegir distintas cremas solares para distintas zonas del cuerpo. Por ejemplo, para la cara conviene escoger una crema con FPS bastante alto, porque es una de las zonas más expuestas al sol, mientras que las piernas tardan en tomar color, por lo que se puede comprar un protector más bajo para ellas.

Por otra parte, debemos renovar nuestro protector solar cada cierto tiempo si vamos a estar constantemente expuestos al sol. Además, es conveniente que el fotoprotector sea resistente al agua, para que no vaya cuando nos metemos en el agua o por nuestro propio sudor.

Digital de León